Tuesday, June 03, 2008

Romero, Plaza y Balagueró: nuevas coincidencias (terroríficas)



Ya lo hemos externado: nada tenemos contra la piratería. Por el contrario. Es gracias a ella que la raquítica oferta cinematográfica, en lugares como el nuestro, se amplía conduciéndonos por caminos insospechados llenos de hallazgos formidables. Nuevamente, la piratería ha sido la bendita responsable de aproximarnos a dos peculiares obras que, sospechamos, si bien les va, tardarán un buen en pisar pantalla grande sonorense. Y como no nos gusta comer ansias… Se trata de dos films de terror de dos miradas generacionalmente distantes pero temática y estilísticamente muy próximas, dos apuestas por aquella técnica deliberadamente “imperfecta” del setentero cinéma vérité –maravillosamente explotada en Cloverfield (Matt Reeves, 2008) - ahora al servicio del cine de terror, sea como punto de reflexión de un estado de cosas mediático, sea como simple aunque contundente golpe de efecto. El veterano George A. Romero y el tándem catalán Paco Plaza y Jaume Balagueró, conducen tales empresas. Como sigue.

El medio es el mensaje: En El diario de los muertos (Diary of the dead, EU, 2007) un grupo de estudiantes se dispone a filmar una película de terror, pero los planes cambian abruptamente al darse cuenta, ellos, que el terror realmente estalla a su alrededor al propagarse una extraña infección que hace despertar a los muertos hambrientos de carne humana. La cámara destinada en un principio a registrar la ficción, se mantiene encendida para registrar/documentar, ahora, el mundo que se deshace en una auténtica carnicería. Se trata, pues, del regreso de George A, Romero al cine que el mismo sembró, en el que mejor se desenvuelve y el que, como lo quieren ciertos teóricos, lo define como autor: los zombies, y en el que, efectivamente, hay sangre, sudor y vísceras. Aunque aquí el asunto cobra otra dimensión. Nuevamente Romero adopta al género como un punto de ubicación desde donde mirar la realidad, su realidad, pues no olvidemos que, pese a lo improbable de sus argumentos, Romero ha sido en cada una de sus entregas “zombiescas” un testigo de su tiempo, un agudo observador de su sociedad. De aquí que el asunto del terror, en Romero, se convierta también en una forma de filtrar sus agudos comentarios políticos y sociales (las tensiones raciales y de clase de la primera –inaugural- entrega, el consumismo desenfrenado en la segunda, la militarización deshumanizante en la tercera, y la depredadora política a lo Bush en la cuarta). En este caso, la película funciona como una parábola de una sociedad en la que la imagen electrónica lo rige todo, porque la imagen mediática, predominantemente violenta y manipulada, se ha insertado en la vida cotidiana como una verdad absoluta, como único, grotesco, paisaje posible. Pese a la variedad de recursos utilizados por Romero, que van desde imágenes pixeleadas, en formato Yuotube, barridos frenéticos, subjetividad transferible según quien porte la cámara omniabarcadora, la narración adquiere una densidad poco frecuente en su cine. Vaya, la película es lenta, pausada, y tal efecto se debe en gran medida a que estamos ante un Romero mucho más contemplativo en relación a los acontecimientos y reflexivo con respecto a su propio medio, incluso puede considerarse como su trabajo intelectualmente más ambicioso (podría decirse pretencioso, pero sería un tanto injusto), en el que se resiente a veces cierta obviedad ideológica y una densidad discursiva poco favorables. Pero pensar que por eso el resultado está marcado por el aburrimiento y la carencia de interés sería un error. Romero aún tiene cuerda para despertar muertos cuando se le antoje.

El miedo es el mensaje: En REC (España, 2007) una reportera televisiva y su camarógrafo se disponen a realizar un reportaje sobre una noche cualquiera a lado de un grupo de bomberos, pero el llamado de auxilio desde un barrio barcelonés obligará a la pareja, a los bomberos e inquilinos a vivir una terrorífica noche encerrados entre los pasillos de un edificio departamental y a convertir el reportaje en un improvisado y caótico registro documental de un infierno imprevisto. El más reciente trabajo, el primero colaborativo, de Paco Plaza y Jaume Balagueró sirve a manera de demostración para sí mismos que en lo básico se puede encontrar el camino que hasta ese momento ambos no habían encontrado: entre la pretensión esteticista del primero (la relativamente interesante Romasanta) y la ñoñez pre-El orfanato del segundo (la mamoncísima Fragile), la concepción del terror se perdía en guiones sobretrabajados y filmados como si de la obra maestra se tratara. Sí, lo básico, lo simple, lo mínimo, lo austero. Ese es el secreto de la fuerza de REC. No hay pretensión intelectual, ni reflexión en torno al medio y a la técnica, sólo se apuesta por la técnica para darle una fuerte verosimilitud y eficacia a unos acontecimientos demasiado artificiosos. Y lo logran. Que la técnica de cámara subjetiva –en este caso de video- en mano y aparentemente desorientada guiada sólo por el instinto de sobrevivencia, ya empieza a oler a formulita es cierto, pero de que Plaza y Balagueró logran un efecto que nunca pudieron conseguir Myrick y Sanchez en la sobrevalorada La bruja de Blair (EU, 1999), también. Cierto cinismo por parte de los realizadores, sabiendo que se trabaja con casi puros tópicos formales y anecdóticos, permiten ver a REC como un explosivo cóctel: ahí esta Cloverfield, pero en micro y sin bestia monumental, con muy pocos personajes, aderezada con la rabia letal de 28 días después (Danny Boyle, 2002) y los muertos que se levantan para comer vivos de George A. Romero. Y todo cabe en un espacio reducido, en un ambiente claustrofóbico, a través de un trepidante desarrollo que contribuye a una tensión sin tregua. Por ello, tal vez a Plaza y Balagueró se les pueda acusar de poco originales, pero de que nos regalan los minutos concluyentes más terroríficos que ha dado el cine de terror en lo que va del año, de eso creo yo, no hay duda.

(José Abril)

8 comments:

Taquero Narcosatánico said...

Pues como no vamos a recurrir a la pirateria, si los medios oficiales no conocen a su publico.

Solo asi pude conseguir una copia de Hellraiser, la unica opcion oficial era una edicion supermanchadisima y de importacion en un a tienda Mixup... y hasta que no tenga los medios para comprar en linea, pues no nos queda mas que ser medio bucaneros... chale.

Por lo mismo, creo que hare como tu y comprare estas dos peliculas que mencionas... version pirata.

el ojo en la cerradura said...

La verdad, vale la pena...¡Viva la piratería!

Paxton Hernandez said...

Digan no a la piratería, niños.

pero...carajo...¡quiero ver las dos!!!!! ¡MALDITA SEA!

Jeje.

Duque Blanco said...

La verdad hasta hace unas semanas yo estaba totalmente en contra de la pirateria y no por cuestiones moralistas, mas bien por cuestiones esteticas, cuestiones visuales. Y bueno tendre que decir que ¡Viva la piratería! por los argumentos que ya describen. De las peliculas dire que mis sospechas de que el maestro se esta quedando atras con respecto a sus alumnos cada dia se va haciendo mas cierta.

Sam_Loomis said...

[REC] no la he visto, pero se ve interesante aunque ya me anda cansando ese "cámara en mano", la verdad Cloverfield no me impresionó nada. Diary of the Dead si la vi y me decepcionó, la considero la peor entrada zombie del mismísimo maestro Romero, espero que si saca otra se revindique porque ya está dando patadas de ahogado. Que aguite, tan altas expectativas que tenía. Pero bueno, a ver que pasa...

¡Saludos profe!


Por cierto... ¿ya vio que [REC] ya tiene su remake gringo llamado "Quarantine"??

David said...

Diary of the Dead... mmm nomás no, que Romero de una vez haga una película con contexto claro y directo a lo que le mueve sin utilizar zombies de por medio. Land of the Dead me gusto mucho pero esta me aburrio despues de la mitad, de hecho ya ni me acordaba que estaba viendo una película de zombies... saludos

el ojo en la cerradura said...

Romero ya no es un joven y creo que eso también implica un cambio de perspectiva. Ahora, si creen que hacer una peli de horror con ordenadores le vendría mejor para estar a la altura de los tiempos que corren, ahí sí que no estoy de acuerdo. Es cierto, la película es lenta y en algunos momentos medio mamona (la secuencia de la comunidad subterranea de negros, es un poco gratuita), pero aburrida o mala no me pareció.

Saludos y gracias por los comentarios...y ¡Viva la piratería!

Duque Blanco said...

Yo mas bien creo que lo que le esta fallando a Romero es precisamente querer entrar al juego de "la nueva era", sus ultimos 2 trabajos (land of the dead y diary of the dead) no me han complacido como la mayoria de las peliculas anteriores a estas, en lo personal no digo que sean malas pero sigo prefiriendo aquellas peliculas de antaño. No se pero me da la impresion de que trata de entrar en terrenos que no le favorecen en lo mas minimo. De acuerdo que hubo escenas gratuitas en esta ultima pelicula eso ni dudarlo.