Sunday, December 20, 2009

Una breve / VII


Cuando James Cameron se toma a sí mismo demasiado en serio sale el peor James Cameron que en términos comerciales suele ser el mejor. Ese Cameron muy cercano a una suerte de Cecil B. DeMille a tono a nuestros tiempos, tecnología de punta mediando, solemnidad y cursilería a raudales aunque correctamente manipuladas en unas narraciones que suelen ser de gran impacto masivo. Con The abyss (1989) enseñó el cobre através de una soporífera –y larguísima- película de ciencia ficción protospielbergiana; después, en Titanic (1997) lo corroboró através de su romanticismo trasnochado y tragedia seudo-shakespiareana con contexto de –más larguísima aún- disaster movie cursi; y ahora, con Avatar (2009), se reafirma como tal, o sea el peor James Cameron y el Cecil B. DeMille que las nuevas generaciones se merecen, mediante un producto que se antoja ver como su película-suma, es decir: solemne, soporífera y cursi.

Y es que más allá de su acabado técnico y visual, que ofrece sus momentos notables pese a tender a recrear todo (o buena parte del todo, principalmente las escenas nocturnas) con una chocante estética neo(n)psicodélica, como de ambientación de rave tardío, lo que irrita es ese carácter de panfleto, ese discurso pretendidamente didáctico y su aspiración de (obviota) metáfora política con la que Cameron parece sentirse satisfecho. Sin darse por enterado, lo que ha elaborado es una versión corregida y aumentada de la no menos soporífera, solemne y cursi Danza con lobos (Costner, EU, 1990). Corregida según los cánones de la ciencia ficción y aumentada con su exotismo tribal (música incluida) codificado en este caso por el universo extraterrestre, su buenrollismo new age, su ecologismo de manual, su esquematismo de guión académicamente perfecto (los muy muy buenos vs los muy muy malos) y su oportunista comentario travestido sobre el intervencionismo militar de su país. Película "con mensaje" pues. Y en el sentido más petulante y románticamente ingenuo del asunto.

El MENSAJE justifica el derroche de medios. Mi inflado presupuesto, dirá Cameron, como, suponemos, pensaba DeMille en plan de predicador y proselitismo religioso con sus costosas películas bíblicas. Pero, como muy acertadamente nos comentaba un antiguo maestro (qpd) ironizando sobre el mensaje que supuestamente las películas deben contener, si se quiere dar o encontrar el mensaje mejor usen el contestador o, haciendo ajustes de tiempo, el buzón telefónico del cel.

(José Abril)

9 comments:

Duque Blanco said...

A mi James Cameron siempre se me ha hecho un director sobre valorado, incluso, no se si sea apropiado el mote de director, ya que nunca se a destacado por dirigir; mas bien su fuerte esta en enseñarnos como se le saca el maximo de jugo a esta cuestion de los efectos especiales, los cuales no niego resultan magnificos en la mayoria de sus trabajos. He disfrutado algunas peliculas de este señor, solo basta con recordar "aliens", sus dos entregas de "terminator" y por supuesto la divertidisima "true lies"; pero al igual que tu, siento que cuando se pone en su papel de "director visionario e innovador", es cuando saca el cobre.

Bueno, despues de acordar que Cameron esta muy lejos de ser un brillante director, va mi pregunta:

¿valdria la pena ir a ver "avatar" tan solo por los detalles tecnicos que muchos dicen son magnificos?

Yo no la he visto.

el ojo en la cerradura said...

Cameron me ha resultado atractivo cuando sus películas tenían ese espíritu muy serie B (como las que señalas). ¿Si vale la pena ver Avatar? La película tiene sus buenos momentos, sobre todo en su última parte, pero si estas dispuesto a estar sentado durante 3 horas, o casi, recibiendo un discurso sobre lo que uno ya sabe, pues adelante.

víctorhugo said...

Pensé lo mismo al salir de la sala: danza con lobos pero con pitufotes en lugar de indios.

Love doctor said...

Estás hablando a la súper mansión de James Cameron, en su isla privada. Por el momento, él se encuentra inmerso en la virtualidad de su "éxito", por lo cual no puede contestarte. Si deseas que se comunique contigo, más tarde, fracasarás. De una buena vez te cuento el secreto detrás de Avatar...

Love doctor said...

Qué báááááárbaro. Bárbaro y mayúsculamente GENIAL texto.

hugo said...

a mi la pelicula me parecio absolutamente maravillosa y no vi ningun problema con su moral panfletaria, pues ese no es el objetivo de la pelicula, sino el avance tecnologico, que con los lentes de 70 dolares por piocha es impresionante, como un sueño, que no queria que se acabara.

Navo said...

Epa, saludos, José Abril. Uta yo le vide en 3D (QUÉ COSA ESO DEL 3D, MI MORRA Y ESTAMOS ENCANTADOS CON ESO...OJALÁ YA SIGA EL RASCA-HUELE), y la neta sí siento que se cayó la peli con esa historia de amor zacarino y su quesque defensa ecológica a lo Al Gore. Yo creo que este tipo de películas ya son inherentes a Cameron...Mejor nos expliquemos cómo chingados es que llegó hacer películas como la de alien y termineitor,esas son las que creo que no encajan en el resto de sus películas que se parecen...
Por cierto...neta que hasta en cierta parte de la película hasta escuché la canción del Chalupanic.
Nunca he entendido porque esos cabrones nos tiran rollo pa que cuidemos la naturaleza y el solo Cameron contamina más que toda la colonia El Apolo junta. Me fui de paso...
Saludos raza...buen inicio de año con este blog!

Paxton Hernandez said...

No hay palabras para describir la enormidad del texto que te aventaste, mi estimado Abril. ES MAGNÍFICO.

Dionisio said...

en efecto, lo unico que resaltaria es el presupuesto de la pelicula, aunque los efectos especiales me gustaron llego un momento en que se me parecio muy sobresaturado, parecia batman, no recuerdo cual pero explotaban demasiado las luces neon, en cambio aqui se veia mas estetico, el guion es demasiado predecible, y 3 hrs a la torre puras asi e visto ultimamente, ya casi se me borra la raya en fin saludos...