Wednesday, May 14, 2008

50 años de Vértigo



Si bien Alfred Hitchcock no fue el inventor del suspenso, sí fue en gran medida uno de los primeros en tomar conciencia sobre las grandes posibilidades de este género como estrategia narrativa en el terreno cinematográfico. No en vano se le recuerda como el “maestro del thriller”, el género de la inquietante espera que pareciera volverse eterna, motivada por el enigma que nosotros, morbosos al fin, exigimos sea aclarado. Por ello también, durante buen tiempo, este realizador despertó la desconfianza de aquellos puristas del arte que, negados como siempre a valorar todo aquello que huela a masivo, lo veían simplemente como un hábil artesano.

Sin embargo, el tiempo y una amplia obra demostraron que el hombre de prominente barriga y humor macabro no sólo cosechaba éxitos de taquilla siendo fiel a una fórmula que él mismo había impuesto. Hitchcock poco a poco fue descubriéndose como un explorador de la naturaleza humana, un gran artista que apelaba a ciertas convenciones del género no como receta probada, sino como reglas a romper y trascender en cada nueva odisea creativa.

Una de las obras clave que posibilitaron ese tardío descubrimiento fue Vértigo (EU, 1958), conocida también con el título de De entre los muertos, y que cuenta con las actuaciones de James Stewart (actor fetiche del director) y la actriz Kim Novak en un doble papel. La cinta cumple, en este 2008 que transcurre, ni más ni menos que cincuenta años y no obstante el paso del tiempo la película se mantiene tan vigente como cuando el realizador la concibió.

Vista dentro del conjunto de la numerosa producción hitchcockiana, Vértigo / De entre los muertos se aprecia como la película más reflexiva, intimista y poética del autor; el director manifiesta aquí, quizá por primera vez, un particular interés por sus personajes y sus afecciones, y no tanto por el entramado exterior del mundo en el que se encuentran. Es, pues –y no está de más decirlo- la película más lenta narrativamente hablando, y la más rica y compleja en relación a la psicología de los personajes. La acción en el sentido físico ha pasado a un segundo plano de importancia, los sentimientos la han desplazado.

Vértigo/De entre los muertos es la historia no de un suicidio extraño y torturante, como podría sugerirlo una primera lectura, sino de una obsesión mórbida y romántica a la vez; es la historia de una fascinación progresivamente enfermiza de un hombre (Stewart) hacia una enigmática mujer a la que la muerte parece definirla, guiarla, poseerla, la muerte que parece imponerse como la única lógica posible en la ambigua relación que ambos establecen.

La película es también la más refinada visualmente hablando de su autor. La puesta en escena se define por un barroquismo decadente, registrado por una pavorosa fotografía a color que viene a acentuar y capturar el aura espectral de la frágil Madeleine (una etérea Novak rubia), mujer de incontrolables impulsos suicidas, y Judy (una melancólica Novak morena), su supuesta encarnación; barroquismo en el que contribuye un uso simbólico del color, que va pasando de la predominancia del verde en la primera parte a la invasión progresiva de tonos grises y negros que anuncian la cercanía de la tragedia en la segunda parte. Y el trágico final es precisamente uno de los momentos más inquietantes y bellos de la película. Nunca como en esta obra Hitchcock se había mostrado más ambiguo respecto a la redención que escoge para sus héroes: es, en este caso, sacrificando al ser amado, conduciéndolo hacia su muerte real, lo que posibilita la consumación del amor.

Son varios los autores de hoy que de esta obra se han alimentado. Los más sobresalientes: Brian de Palma hizo un plagio-homenaje con Doble de cuerpo (EU, 1984); por su parte David Lynch, con mayor originalidad y sutileza, rinde su pleitesía en algunos capítulos de la serie de TV Twin Peaks (1990), y más recientemente en Lost Highway (EU, 1998).

Celebremos, pues, este cumpleaños…

(José Abril)

4 comments:

Duque Blanco said...

Felicidades para todos los que gustan del cine . Justo hace unos dias estuve a punto de comprarla pero me decidi por otros titulos, igual en estos dias regreso por ella porque es digna de cualquier videoteca decente.

Taquero Narcosatánico said...

50 aniversario y solo un comment?

Tan buen director, tan olvidado por las nuevas generaciones... jaja, me gusta hablar como senior.

Taquero Narcosatánico said...

No, espera, la falta de comentarios se debe seguramente a la palabra verificadora. Es cada vez mas dificil de poner.

el ojo en la cerradura said...

Duque Blanco: Efectivamente, y de hecho, ésta, Los pajaros y Extraños en un tren me gusta más que Psycho, que es la más conocida...

Taquero Narcosatánico: jajaja "las nuevas generaciones", pasa algo curioso, reconocen el nombre pero no han visto sus películas...Y ya sé que la palabra verificadora es una lata, hasta mi me da gueva, pero sino la pongo se me filtran un chingo de cosas que ni sé que pedo.
Saludos y gracias por los comments